Denuncian a directivo de una escuela cordobesa por "presunto acoso"

Policiales 07/10/2017 Por
Se trata de un establecimiento de José de la Quintana. El fiscal de Alta Gracia, Emilio Drazile, señaló que el hombre le habría enviado mensajes de índole sexual a una menor.
san jose de la quintana
El ahora ex vicedirector habría enviado mensajes de índole sexual a una alumna del establecimiento. - Foto: archivo
En medio de un escándalo que ya lleva dos años, un nuevo capítulo se suma a la causa por abusos sexuales en el IPET 265 de José de la Quintana, conocido como la Escuela de Minería, que tiene como principal acusado a Homero Rodríguez, pareja de la exdirectora.
Rodríguez está imputado por abuso sexual calificado, reiterado y agravado por su condición de guardador o profesor de tres víctimas. Cabe destacar que la causa, llevada adelante por la fiscalía de Alejandro Peralta Ottonello, fue elevada a juicio, a pesar de que la defensa se opuso en dos oportunidades.
El nuevo capítulo que sale a la luz y ahora se suma al resonante caso, es el de Diego Aparicio, quien tras la salida de la directora -pareja de Rodríguez- asumió como director de la escuela.
Según informaron fuentes cercanas al establecimiento y a las víctimas, Aparicio fue denunciado en el mes de julio por enviarle mensajes de índole sexual, a través de su teléfono celular, a una de las adolescentes presuntamente abusadas por Rodríguez.
La familia de la menor descubrió los mensajes y con los celulares como prueba realizó una presentación en el Ministerio de Educación y una denuncia que recayó en la fiscalía de Emilio Drazile. Tras conocerse el caso en la comunidad educativa, Aparicio fue alejado de su cargo "y pasó a Córdoba, a la calle Humberto Primo, donde funciona la sede del Ministerio de Educación”.
Según contó a Sumario la madre de la adolescente presuntamente acosada, en uno de los mensajes, "Diego le cuenta una historia a la niña, le manda fotos del patio de su casa y después le pregunta si se había mojado. En otro mensaje le dice que no la quería ver en un tronco sino sentada en la de él”.
Al parecer la pareja de Aparicio le habría pedido a la familia de la menor que no hiciera la denuncia penal. "Ella era amiga mía, vino a casa muchas veces, me pidió que le mostrara las fotos que había en el celular de mi hija, y me dijo que por favor no denunciara a su pareja porque ella estaba enferma, con cáncer y no lo iba a soportar”, cuenta la madre de la niña.
El fiscal Drazile señaló a este medio que a la par de la denuncia de la familia, el supuesto acosador realizó otra presentación acusando a la familia de llamarlo con "alguna exigencia de dinero”.
"En un primer momento nos dio pena lo que nos decía la esposa y decidimos no hacer nada penal, pero después cuando nos denunciaron, nos fuimos con los celulares a la fiscalía y mostramos todos los mensajes”, contó la mamá de la menor. En este artículo se reserva la identidad de ambas para preservar a la presunta víctima.
Asimismo, Drazile destacó que "más allá de ambas denuncias y de los cruces, lo más grave es que hay un directivo envuelto en un supuesto abuso en contra del honor de una criatura”. Y agregó que en este momento se encuentra esperando "las llamadas que se enviaron a Córdoba, para ser analizadas por la Policía Judicial y por sus psicólogos, para detectar si existió o no el abuso”.
 
Los tres primeros abusos
Los primeros abusos en la Escuela de Minería de José de la Quintana fueron denunciados por la familia de una alumna en mayo de 2015. El acusado fue el profesor Homero Rodríguez, quien según consta en la denuncia, habría intentado "manosear y besar” a una alumna de 12 años.
Tras conocerse la versión de la familia, hubo una fuerte conmoción en el colegio por lo que el acusado habría sacado carpeta psiquiátrica. Su pareja, era nada más y nada menos que la directora, quien llevó al colegio a un lugar de avanzada en relación a otros establecimientos, ganando premios en distintas competencias y trabajando problemáticas claves referidas a los derechos humanos.
Posteriormente, Rodríguez fue detenido y meses más tarde puesto en libertad, aunque ya no se desempeña en el lugar, sino que fue trasladado a una dependencia del Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba. Por otro lado, su esposa también fue removida de la escuela y reasignada a un colegio de la región, pero en otras funciones.
"Cuando se llevaron a cabo las pericias psicológicas de las menores, nosotros pusimos peritos de control y los resultados arrojaron que claramente mostraban signos de haber sido abusadas. Con lo cual el fiscal Peralta Ottonello resolvió que las pruebas eran suficientes para elevar la causa a juicio”, señaló Agustín Cafferata, abogado a cargo de la denuncia de una de las adolescentes.

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