Las mentiras tienen patas cortas, ¿o no Pelé?

Pequeños relatos 24/08/2017 Por
Durante muchos años, se dijo que la presencia de Pelé en 1969 detuvo por dos días la Guerra Civil que separó el estado de Biafra de Nigeria. Se cuenta que los dos bandos bajaron sus armas para permitir a los nigerianos verlo jugar junto a su club, el Santos ¿Es esto cierto?

A finales de la década de 1960, Nigeria vivía una cruenta guerra civil. Tanto, que originó lo que hoy conocemos como Médicos sin Fronteras.
Los cronistas narran que el 26 de enero de 1969 hubo un respiro. Ese día aterrizaba el Santos brasileño para jugar un partido de exhibición. La federación nigeriana había pagado £11.000 por el match, pero por una buena razón: era el club de Pelé. A sus ojos, una cuasi deidad, un hombre de raza negra que supo entronizarse en el seno de la pasión ideada por el más poderoso imperio de los blancos. De acuerdo con Lew Freedman, biógrafo de Pelé, “se declaró un cese al fuego, de manera que ambos bandos del conflicto pudiesen ser testigos de sus destrezas”. Freedman relata que, una vez terminado el partido, el brasileño fue escoltado a un puente que separaba el territorio administrado por el gobierno del controlado por los revolucionarios. Un capitán nigeriano lo entregó a un militar enemigo. Una vez que Pelé y el Santos dejaron Nigeria, los disparos reanudaron su misión de caza de hombres. En su segunda autobiografía, Pelé escribe:

(*) realmente hubo un cese al fuego de 48 horas en la guerra, hecho solo para nosotros, y mis compañeros de equipo recuerdan haber visto banderas blancas y afiches que decían que habría paz solo para ver jugar a Pelé.

En entrevista con CNN en 2011, O Rei en persona confirmó otra vez el episodio. Lo cuentan sus biógrafos, lo narra el mismo Pelé. No hay espacio para dudar de su veracidad, ¿cierto?
Sí. Sí lo hay.

A continuación, una versión más completa de la cita de su autobiografía.

Se dice que realmente hubo un cese al fuego de 48 horas en la guerra, hecho solo para nosotros, y mis compañeros de equipo recuerdan haber visto banderas blancas y afiches que decían que habría paz solo para ver jugar a Pelé. Bueno, no estoy seguro que esto sea completamente cierto, pero los nigerianos ciertamente se aseguraron de que los rebeldes no invadieran Lagos mientras estábamos allí.

Este libro es del año 2007, pero tres décadas antes Pelé ya había publicado una versión de su vida, en la que cita erróneamente los sucesos de Nigeria en el año 1967. Un desliz de la memoria no es raro, considerando que el Santos aplanó el mundo entero estrujando las virtudes de su astro para reventar la taquilla. Más indicativo todavía, aquellas páginas no hacen referencia alguna a la tregua.
La razón es simple: el mito surgió recién en 1990, luego de que fue mencionado en un artículo de la revistar Placar, escrito por un periodista franco-brasileño llamado Michel Laurence. No existe evidencia de la historia publicada con anterioridad al artículo de Placar.
Los periódicos principales, el Nigerian Daily Times de Lagos y el Nigerian Observer de Benin cubrieron en extenso la gira del Santos, pero no hacen referencia alguna a este cese al fuego.

Este episodio de la vida de Pelé es maravilloso en todos los sentidos, salvo en uno: que no es cierto.

Nota original de Olaojo Aiyegbayo

Incluso la prestigiosa revista TIME cayó en “el error”.

Artículo original en este enlace

“Aunque los diplomáticos y emisarios habían intentado en vano durante dos años detener el combate en la que por entonces era la guerra civil más sangrienta de África, la llegada a Nigeria en 1969 de la leyenda del fútbol brasileña Pelé trajo un alto el fuego de tres días. Tanto el gobierno como la independizada República de Biafra aceptaron una tregua para permitir a su equipo, el Santos, jugar dos partidos de exhibición contra equipos locales. Durante 72 horas, el fútbol fue más importante que la guerra”.


(*)Fragmento del libro “Historia freak del fútbol”, editorial Planeta (2016), escrita por el periodista Joaquín Barañao. datosfreak.org

Te puede interesar