Bieber y Trump, en tiempos de 2.0

Mundo 09/08/2017 Por
Las redes sociales y el advenimiento de la tecnología se transformaron en plataformas de comunicación y gestión, generando una necesidad de adaptación a este fenómeno por parte de los gobiernos. De acuerdo a encuestas, son herramientas vitales para la convivencia diplomática, aunque también fueron focos de controversia.
Trump

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Hasta hace unos años las grandes estrellas de la música surgían por enormes campañas globales de difusión. Madonna con sus polémicos videos, Michael Jackson con sus tecnológicos videos. Una nueva tanda encabezada por Katy Perry, Taylor Swift y demás logran una difusión global.

Aunque tal vez Justin Bieber fue el paradigma de lo que significaron las redes. Un niño de Canadá cuya madre subió sus videos, y terminó transformándose en una figura mundial. Ya no eran indispensables las grandes campañas, las redes sociales podrían hacerlo. Luego, esos videos se convirtieron en parte de la historia, y hoy es uno de los cantantes más convocantes. Ya no hacía falta ser un tanque de Disney para lograr fama mundial. Mostró un camino diferente, y la importancia de las redes sociales y YouTube para hacerse global.
Las redes habían demostrado en la música que habían cambiado la forma de gestionar muchos asuntos, y la política no quedó aislada de eso. Tampoco la política internacional.
Un ejemplo de las fuerzas de las redes en la política internacional fue la “primavera árabe”. Cuando comienza este hecho tan importante en el norte de África, muchos factores colaboraron. Dictadores que hacían años manejaban discriminadamente todo en sus países, denunciados de corrupción, no generaban acciones para evitar el alto costo de los alimentos. Hasta que un poblador se quemó en una plaza pública, y las quejas y reclamos no se detuvieron. Twitter y las otras redes sociales hicieron el fenómeno de propagar una bronca que corría por las venas de los tunecinos y egipcios.
Aunque suele sobredimensionarse el papel de Twitter en la llamada “primavera árabe”, movimiento que hizo caer a líderes como Khadafi y Mubarak, nada hubiera surgido con esa velocidad sin la existencia de las redes sociales

Las redes sociales y la nueva política internacional

Las redes alteraron la política internacional. Uno se entera las opiniones sobre Venezuela por los tuits de los mandatarios. Hoy es inimaginable a un político sin Twitter, y demás redes sociales. Una medida de esto es el siguiente número: el 75% de los presidentes del mundo tiene twitter., cuando en 2010, solo el 20% tenían la red del pajarito, según el Digital Council.

Los más jóvenes como Macron y Justin Trudeau son asiduos protagonistas en Twitter aunque no son tan seguidos, relativamente. Macron tiene menos de 2 millones de seguidores y el otro Justin famoso de Canadá, 3,5. Para comparar, Justin Bieber tiene 100 millones de seguidores en todo el mundo, seguramente la envidia de cualquier presidente.
Aunque Obama, tal vez el primer presidente tuitero, tiene casi 100 millones. Con sus 92,6 millones es el político más seguido. Pero Trump tiene 30 millones de seguidores en su @realdonaldtrump. Donald Trump pone un comentario en Twitter y revoluciona con sus incoherencias. Pero todo el mundo está atento a sus dichos. Y algunos hasta pueden generar conflictos internacionales, o repuestas de otros presidentes. ¿Llegará el día de un conflicto armado a causa de una red social, o de simplemente un tuit? Ojalá no.

Y por América latina, la fiebre de las redes va creciendo. El presidente Macri, tiene 4,14 millones de seguidores, y se ha animado a Snapchat, una red más posicionada hacia un público adolescente.
El mexicano Peña Nieto, con baja popularidad en su país, es uno de los políticos latinoamericano con más seguidores, con 6,5. CFK le gana a Macri en las redes, con casi 5 millones de seguidores. Aunque Tinelli es la envidia de ambos, con sus 10 millones que leen sus comentarios. Maduro aún no superó la cantidad de seguidores que tuvo Chávez (@chavezcandanga).
El ejemplo de menor incidencia de Twitter es la presidenta de Chile Michele Bachelet. La chilena tiene solo 166 mil seguidores, pero es muy activa en la red, y no pasa ningún día sin subir algún comentario dentro de los 140 caracteres. Aunque la cantidad de seguidores no significa directamente un mayor apoyo, sino que más personas quieren conocer tus opiniones. En algunos casos pueden ser para salir al cruce o criticar esos pensamientos.

¿Por qué son tan influyentes?

Un estudio de Havas Worlwide, citado por la consultora Delfos, donde se estudió a 10.219 adultos de 31 países, muestra que la gente siente a las redes como una forma de hacerse oír y escuchar sus reclamos.
El 80% de los adultos usa una red social una vez al día, y la mitad piensa que esa red social, tanto Twitter como Facebook los hizo más políticamente activos. Eso se muestra en la cantidad de posteos o comentarios sobre política, en un país habitualmente poco participativo.
El 40% cree que las redes sociales los hizo más influyentes y poderosos. Algunos menos creen que las redes pueden cambiar positivamente el mundo, y hasta un 42% quiere utilizarlo para promover causas nobles.
Sin dudas, las redes tienen una fuerza e impacto que difícilmente se pueda medir con precisión. A Hillary Clinton, la estrategia de Trump en los redes, cuando ella seguía confiando en los medios periodísticos, le puede haber costado su derrota electoral. Las redes suelen mostrar mejor información que las encuestas, y cierto clima social. El Brexit mostraba más apoyo en las redes que en las encuestas y fue así finalmente como sucedió, ganó cuando los analistas opinaban en contra. En épocas de selfies, smartphones y streaming, las redes sociales han modificado la política nacional y la internacional: son tiempos de política internacional 2.0.

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