Tras cuatro días de huelga de hambre, trolebuseras piden respuestas a Mestre

Córdoba 17/07/2017
“Somos sostén de familia y nuestro salario es el único ingreso que mantiene nuestra casa” señalaron las mujeres que acampan afuera de la Municipalidad. Reclaman reincorporaciones tras los despidos por el paro de transporte ocurrido en junio pasado.
Trolebuseras

Cinco trolebuseras despedidas tras el paro de transporte ocurrido en junio pasado, transitan el cuarto día de huelga de hambre afuera de la Municipalidad de Córdoba. Piden ser recibidas por el intendente Ramón Mestre y tener respuesta sobre la reincorporación de las trabajadoras en la empresa Tamse, al considerar que los despidos no fueron hechos conforme a la ley.

Viviana Chiaty, una de las trabajadoras que se encuentra acampando en la Municipalidad, contó que durante esta jornada tuvieron una revisación médica porque varias no se sentían bien de salud.

Llevamos cuatro días haciendo la huelga de hambre, y nadie se acercó a decirnos nada. Pasar la noche acá afuera de la Municipalidad fue tremendo. Anoche el frío fue tal que sentíamos hipotermia. Tenemos una carpa precaria, que le pusimos un nylon negro y el frío entra. Ahora con ayuda del Suoem tenemos una carpa mejor armada”, contó Chianty.

Nosotras vamos a continuar con la huelga de hambre hasta que el intendente nos reciba y nos de una respuesta a esta situación. Yo tengo dos hijas, nietos, yo no recibo ayuda de ninguna parte, al igual que muchas de mis compañeras” señaló la mujer y agregó que: “es muy duro. Acá nos vamos a quedar hasta que podamos ser reincorporadas todas”.

Chianty contó que durante estos días ni siquiera les permitieron usar el baño de la Municipalidad: “llegamos a ese nivel. La policía nos cortó el paso diciendo que eran órdenes de arriba”, se lamentó.

A través de un comunicado emitido esta jornada, explicaron que las razones del ayuno y el acampe se debe a que exigen la inmediata reincorporación de los despedidos. Hemos sido injusta e ilegalmente despedidas. El rechazo a recibir un aumento del 8% con una inflación que supera el 30% anual es un derecho legítimo que tuvo el respaldo de nuestros representantes gremiales y el consenso de todo el colectivo de trabajadores”, señala el texto.

Para las trabajadoras: “el despido se hace desconociendo un acta firmada por todas las partes y en el medio de una conciliación obligatoria. Por el contrario, la patronal que nos despide si es una infractora serial, ya que viene desconociendo nuestro convenio y produciendo una desinversión que ha repercutido ampliamente en nuestras condiciones de trabajo y ha precarizado el servicio de la única empresa de transporte ecológica que tiene la provincia y que le da prioridad laboral a la mujer”.

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