Condenan a médicos por manipular sin autorización el cuerpo sin vida de un bebé

Policiales 10/07/2017
Los profesionales deberán indemnizar con 360.000 pesos a los padres del niño fallecido. El hecho ocurrió en Marcos Juárez cuando la esposa del obstetra y su hijo abrieron la tumba del bebé y le sacaron fotos sin consentimiento.
tribunales marcos juarez

Un médico y su esposa deberán indemnizar con 360.000 pesos (más intereses), en concepto de daño moral, a un matrimonio por haber manipulado sin autorización los restos mortales del bebé de la pareja, que había muerto a las pocas horas de haber nacido (en marzo de 2010) como producto de una malformación en el sistema nervioso central. Así lo resolvió el juez en lo Civil, Comercial y de Familia de 2º Nominación de Marcos Juárez, Edgar Amigó Aliaga.

El magistrado hizo lugar a la demanda promovida por el matrimonio contra los médicos (un ginecólogo y una gastroenteróloga) por el “serio menoscabo moral” que les produjo que, según la prueba recabada, el 1 de marzo de 2010, la médica (codemandada), en compañía de su hijo y de dos empleados de la cooperativa de servicios locales (Cooperativa de Provisión, de Obras y Servicios Públicos, Vivienda y Crédito Limitada, Coyspu), se constituyó en el cementerio municipal. Allí, luego de haber “abierto el cajón en el cual se encontraba el pequeño recién fallecido, se procedió a manipular el cuerpo del infante a los efectos de realizar una serie de fotografías”.

De acuerdo con las constancias de la causa, el Juez afirmó que los médicos no contaban con autorización de los padres para tal práctica.

El juez también tuvo en cuenta que, en el caso, se incurrió en violación de “la confidencialidad médico-paciente”, en la medida en que el ginecólogo ventiló cuestiones de su paciente a su esposa y a su hijo, quienes son los que fueron al cementerio para tomar las muestras fotográficas. A ello hay que sumar que “no cabe duda de que el instrumento presentado por la Dra. R. carece de validez alguna para fundar el consentimiento de los padres a la manipulación de su bebe recién fallecido”. “A más de ser un instrumento unilateral, suscripto por su esposo y por una médica que eventualmente intervino en lo últimas hora de vida de M., carece de las firmas de los legítimos autorizantes, esto es, sus padres”, enfatizó.

De acuerdo con la sentencia, la condición de médicos actuó como agravante.

Amigó Aliaga también concluyó que los médicos “han usufructuado de su status, que en una comunidad pequeña, como la de Marcos Juárez, los enviste de respecto y bien común”. “De las testimoniales rendidas surge sin hesitación que usaron malamente la figura del médico; tal es así que engañaron a los empleados de la cooperativa diciendo que poseían autorización para la exhumación, pero recién al día siguiente orquestaron un instrumento carente de valor alguno para dar por consentidos a los padres de tremenda práctica”.

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