Listas que cierran por izquierda

Política 20/06/2017
Distintas fuerzas socialistas tejen y destejen estrategias de cara a las legislativas. Pragmatismo y sectarismo son los dos extremos entre los que oscilan las maniobras que corren por el carril de la izquierda, mientras el kirchnerismo se aproxima o se aleja del PJ según la región.

chapa_ed_impresa_01

La cercanía de las elecciones legislativas de octubre sobrevuela a la izquierda argentina. Con la consigna compartida de hacerle frente al ajuste del gobierno de Mauricio Macri y la palabra “socialismo” en todos sus programas, se cocinan distintas coaliciones en las que muchas veces el kirchnerismo aparece tentador, o como un pasado con el que polarizar. Es que, si bien se sostienen algunas alianzas muy interesantes que han dado sus frutos en la calle (pensemos en la convergencia de sectores peronistas, piqueteros y de izquierda no trotskista que integra el sindicato CTEP), lo cierto es que en el terreno electoral, el campo popular está hoy muy revuelto y dividido.

En Córdoba, la posibilidad de anotar alianzas para competir en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) venció el 14 de junio. Los comicios primarios, que tendrán lugar el 13 de agosto, serán la previa a las elecciones del 22 de octubre en las que los votantes cordobeses renovarán el 50% de las bancas en la Cámara de Diputados. Eso representa nueve lugares y distintas encuestas afirman que las fuerzas de centroderecha como Cambiemos y Unión por Córdoba se harán con la gran mayoría de los escaños. Las tres listas restantes son distintas expresiones de la izquierda y el progresismo, que se aprestan a tener su capítulo en la vida política de la provincia, con estrategias que muchas veces divergen entre los mismos partidos, en las distintas regiones.


Por caso, el Movimiento Libres del Sur, que desde el 2006 constituye una oposición por izquierda a los gobiernos nacionales, anunció su alianza con 1país, espacio que integran el Frente Renovador y GEN, los partidos liderados por Sergio Massa y Margarita Stolbizer. En el acto que oficializó la integración, el secretario general de Libres del Sur, Jorge Ceballos, manifestó que su partido es “de izquierda y progresista, pero para gobernar este país hace falta amplitud y convocar al centro”. En aras de transitar esa “ancha avenida del medio” como alternativa a Cambiemos y al kirchnerismo, el movimiento se sumó a una alianza que tiene como protagonista a Massa. Hoy, el peronista de Tigre antagoniza con Mauricio Macri con propuestas que se podrían tildar de progresistas, pero uno de sus ejes en la campaña presidencial del 2015 era la militarización de las villas de emergencia, una idea con la que difícilmente podría estar de acuerdo Barrios de Pie, la pata territorial de Libres del Sur que sostiene comedores y merenderos en asentamientos humildes.

Sin embargo, el multitudinario acto que se transmitió desde el microestadio de Argentinos Juniors no implicó alianzas automáticas con los representantes del massismo en el resto del país: “Tenemos libertad de acción: en Salta, por ejemplo, fuimos con el PJ de Uturbey”, dijo a La Nueva Mañana Néstor Moccia, referente de Libres del Sur Córdoba. Y afirmó que, de estar condicionados por la coalición con el Frente Renovador, “deberíamos ir con De la Sota, y eso no va a suceder”. Es que en nuestra provincia, el massismo (que no presentó candidatos a diputados propios) sostiene una fluctuante alianza con Unión Por Córdoba desde las presidenciales del 2015, en una anomalía mediterránea que por el momento no arrastrará a Libres del Sur: cabe recordar que la policía de Juan Schiaretti reprimió con balas de goma a militantes de Barrios de Pie, a finales del año pasado. Finalmente, Libres del Sur Córdoba se inscribió para los comicios legislativos de octubre en la alianza Somos, junto a otras fuerzas afines de centroizquierda.

Otro espacio progresista que habita la política argentina es Patria Grande, que se identifica con los gobiernos de izquierda latinoamericanos y que apoyó críticamente algunas medidas del kirchnerismo en tanto que rechazó muchas otras. El partido de izquierda popular, que tiene entre sus voceros nacionales al economista Itai Hagman, se inscribió en la ciudad de Buenos Aires para competir en las PASO en el frente Unidad Porteña, conformado por las agrupaciones que constituían el extinto Frente para la Victoria. Este virtual viraje “K” en la capital nacional no fue bien recibido por el resto del partido y generó una “crisis de magnitud” al interior de la agrupación, según un documento que ésta hizo público: “El debate es si la estrategia es ser el ala izquierda al interior del kirchnerismo en su disputa por el PJ, o contruir alternativa popular y desde abajo”, dijo a este medio Federico Occhionero, referente de Patria Grande Córdoba. “En Córdoba y en la mayoría de las instancias nacionales nos inclinamos por la segunda opción”, aclaró el militante.

En esta línea, si bien Patria Grande Córdoba no logró inscribir su sello por carecer de personería jurídica, hace tiempo que integra Córdoba Protagonista, un espacio cuya cara visible es la ex Libres del Sur, ex kirchnerista y actual referente de la corriente La Colectiva, Cecilia Merchán. La alianza encabezada por la “Checha” apuesta por construir la unidad del campo popular, con banderas como el feminismo, el socialismo, la economía popular y el ambientalismo. “La idea es superar la dicotomía entre el kirchnerismo duro y el antikirchnerismo. No nos podemos quedar en el ‘vamos a volver’, sino hacer algo nuevo y desde abajo: la idea es que Córdoba Protagonista llegue lo mejor parado posible para el 2019”, afirmó Occhionero.

Por otro lado, la izquierda trotskista agrupada en el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) sorteó las luchas intestinas entre los partidos que la conforman (PO, PTS e IS) y logró listas unificadas en todas las provincias del país. Liliana Olivero (IS) encabezará la lista de diputados en Córdoba y en caso de obtener la banca, será rotativa entre las tres fuerzas que componen al FIT. La precandidata afirmó a este medio que la unidad fortaleció al frente y que les permitirá “dar la pelea contra los candidatos del ajuste, la represión y la corrupción: vamos a plantear la prohibición de los despidos y suspensiones para que, con menos horas, se incorpore a un ejército importante de desocupados, nos vamos a tomar en serio el medioambiente y pediremos la declaración de emergencia en violencia de género”. Sobre las negociaciones que llevaron a las listas únicas, dijo que tuvieron que “buscar un equilibrio” y “ceder” según la fuerza que cada partido tuviera en cada provincia, siempre en pos de la unidad.
De todas formas, Olivero polarizó también con la alianza nacional Izquierda al Frente por el Socialismo, que se inscribió en nuestra provincia y que agrupa a otras expresiones de la izquierda como el MST, la Nueva Izquierda, y el Nuevo MAS. “Nosotros hemos conformado desde hace años un frente programático y tenemos una conducta: no hemos estado dentro del Frente Cívico, como el MST”, afirmó la precandidata, para luego rematar: “El camino de los atajos no le sirve a la clase obrera para ir a luchar, como el de estos frentes que tienen características oportunistas y que solamente son electoralistas”.

Luciana Echeverría, referente del MST Córdoba, una de las fuerzas que integra Izquierda al Frente, afirmó a este medio que esa coalición nació justamente por el “dogmatismo” del FIT: “Desde hace muchos años, hicimos llamados a la unidad, pero lamentablemente los compañeros del FIT se negaron sistemáticamente, en una cultura del ‘trosko’ sectario que hay que dejar atrás”, narró la referente. Según la dirigente, la diferencia con el frente trotskista no es el programa, sino la forma de hacer política: “No somos una izquierda testimonial: tenemos vocación de poder y somos conscientes que para eso hay que trabajar con gente que piensa distinto”.

En línea con los planteos de todos los entrevistados, Echevarría afirmó que el gobierno nacional y provincial “no hacen otra cosa que pegarnos a los trabajadores desde que asumieron”. La referente aseguró que una de las responsabilidades de la izquierda consiste en evitar que se dé un escenario como el del ballotage del 2015, que implicó que la votación tendría que ser “entre lo malo y lo menos peor”, en referencia a Mauricio Macri y a Daniel Scioli. Y finalizó diciendo que “para eso es crucial la unidad de la izquierda”. Una unión que se ve casi a diario en las movilizaciones de todo el país, pero que en la arena electoral parece mucho más lejana.

Te puede interesar