Diputados: del dietazo a la fallida sesión por servicios esenciales

Política 20/06/2017
En poco más de 15 días, la Cámara Baja fue el escenario del aumento del 100% de los sueldos de sus integrantes y de la falta de quórum para aprobar los servicios esenciales que impulsaba el radicalismo.
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- Nicolás Massot y Mario Negri

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En un año en el que en el seno de la Cámara de Diputados de la Nación pasa poco y nada, según reconoció en “off” uno de los integrantes del recinto hace un par de semanas y lo justificó con los movimientos de la campaña electoral, esta parte del Congreso cobró notoriedad en cuestión de días: en menos de dos semanas, sus integrantes pasaron del aumento de 130% en las dietas a la fallida discusión por el proyecto de servicios esenciales que buscaba impulsar el radicalismo.

Desde que comenzó el 2017, buena parte de los diputados y senadores nacionales están pendientes de lo que ocurre en cada una de las provincias con el pulso de la campaña. Por lo tanto, la actividad está centrada en volver al territorio, operar en el armado de las listas, pulsear por intentar renovar la banca si se puede o aspirar a conseguir un cargo. Entonces, intentarán continuar en el Congreso u ocupar alguna secretaría.
Pero mientras todo esto pasa, y son escasas las sesiones claves o el movimiento en el Parlamento es mucho menor al que se vivió el año pasado con actividad permanente, ocurren situaciones que pretenden meterse en la campaña. O no.

Los cordobeses detrás del aumento

En el comienzo de junio, y antes de que la campaña entre en ebullición para que no los perjudique, un grupo de diputados elevó una nota al presidente del cuerpo Emilio Monzó solicitando que se incrementara en un 100% los gastos de representación y un 70% los fondos correspondientes a los pasajes. Aspecto para el cual se tomó de base un viaje entre la ciudad de Buenos Aires y Córdoba.

Atento a la requisitoria, en cuestión de días, el macrista Monzó firmó la resolución por la cual se duplicaron los ingresos de los diputados en gastos de representación; englobando todo en un incremento de casi el 130% que desató el rechazo de parte de la opinión pública.
Los que firmaron la carta que llegó al titular de la Cámara fueron el macrista Nicolás Massot, el radical Mario Negri (ambos diputados por Córdoba); Fernando Sánchez, de la Coalición Cívica; Héctor Recalde, del FpV; Leonardo Grosso, referente del Movimiento Evita y líder del bloque Peronismo para la Victoria; y Franco Caviglia, de Juntos por Argentina.

Pero esta no es la primera movida que Diputados realiza en un contexto difícil para la mayor parte de la sociedad y decretando un aumento irrisorio. A fines del año pasado también se produjo un “dietazo” y la versión digital de LA NUEVA MAÑANA informó quiénes habían sido los cordobeses que votaron a favor de incrementarse el sueldo; que en principio sería del 47% y luego, tras la discusión, fue del 31% por el rechazo que se originó en la opinión pública. En aquel momento, los que votaron durante la sesión -en esta ocasión fue a través de una resolución- fueron los macristas Massot, Javier Pretto y Héctor Baldassi; los radicales Negri, Diego Mestre, Olga Rista, Soledad Carrizo y Brenda Austin; la integrante de la Coalición Cívica, Leonor Martínez Villada; y Juan Manuel Pereyra, el ex K que hoy teje lazos con el peronismo cordobés mientras su hija Gloria, la intendenta de Villa Dolores, lo hace con el PRO a través de Gabriel Frizza.

En tanto, y sobre lo que ocurrió ahora con el incremento por resolución, además de los cordobeses de los bloques del radicalismo y el macrismo, se suma también Andrés Guzmán, del Movimiento Evita, hoy cerca del peronismo provincial e integrante del bloque que conduce Grosso en la Cámara Baja. Precisamente, uno de los firmantes en la carta que se le entregó a Monzó.
Guzmán manifestó en redes sociales que se oponía al incremento pero no trascendió un rechazo formal al aumento de su sueldo como diputado de la Nación.
Lo cierto en cuanto a los incrementos es que se dieron antes de que comience la campaña y en el mismo convergieron distintos espacios, antagonistas en el recinto pero cercanos a la hora de negociar los sueldos. Tal como denunció la izquierda, una de las fuerzas que rechazó de manera explícita el incremento.

Servicios esenciales, la otra discusión

Una semana más tarde, el debate en el recinto se centró en la declaración de los servicios esenciales a partir de lo que estaba ocurriendo en Córdoba con el transporte y la incertidumbre acerca de si seguía el paro o no. El lunes pasado, el gobernador Juan Schiaretti reunió a los dirigentes de su espacio y opositores entre los que se contaron legisladores nacionales y provinciales, para tratar de unificar el criterio acerca de la esencialidad de algunos servicios. Casi a la misma hora, el intendente Ramón Mestre, mientras seguía de cerca la negociación con los choferes y se cruzaba con el ministro de Trabajo de la Provincia, Omar Sereno, impulsaba un proyecto que tenía como mentor a su hermano Diego y a Olga Rista en la Cámara Baja.
De todas maneras, y pese al entusiasmo de esta porción del radicalismo por declarar los servicios esenciales en el ámbito del Congreso de la Nación, horas antes otro dirigente de la UCR reconoció que sería “difícil”. “Es complicado, no va a prosperar”, señaló en off a este medio y argumentó de la siguiente manera: “El massismo no va a acompañar para hacer su juego, el kirchnerismo tampoco y la izquierda menos. Con los diputados de Cambiemos y el peronismo de Córdoba solo, no llegás. No tenés quórum”.

Así sucedió. Con solo 80 de los 129 legisladores que hacen falta, Monzó levantó la sesión por pedido del kirchnerista Recalde. De esta manera, no prosperó la modificación del artículo 24 de la Ley Nº 25.877 que pretendían Mestre y Rista, y el radicalismo no pudo levantar esta bandera en el recinto.
La sesión, finalmente, contó con la presencia de diputados radicales, del PRO, de la Coalición Cívica, el salteño Alfredo Olmedo y legisladores que responden a Schiaretti. Esto generó también una discusión entre Guzmán y sus compañeros de bloque que criticaron su adhesión.
Primero por el aumento de sus dietas, luego por un proyecto para el que no se dio quórum. Lo cierto es que la actividad parlamentaria a nivel nacional es escasa, la preocupación les pasa por otro lado.

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