Reforma penal: la Justicia cordobesa con la vista puesta en el modelo neuquino

Sociedad 15/06/2017 Por
Una comisión de juristas visitó la provincia patagónica con intenciones de copiar y adaptar el sistema penal que allí se utiliza. Mayor oralidad, fiscalías especializadas y agilización en el proceso judicial es el desafío a futuro.
Judicial

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Una causa con preso, hoy en Córdoba, puede llegar a juicio -con viento a favor- en dos años. Sin el acusado no está detenido, los plazos de la Justicia como mínimo se duplican.
“La Justicia es lenta”, es el comentario que muchas veces se escucha en los pasillos de Tribunales II por parte de las personas que aguardan una resolución que les permita cerrar ese capítulo de sus vidas, si son víctimas de un delito o familiares de las mismas, o saber cuál es su futuro, si está sentado en el banquillo de los acusados.
En ese marco, desde principio de año, se traba en una profunda reforma del Código Procesal Penal (CPP) en la provincia de Córdoba, el conjunto de normas jurídicas correspondientes al Derecho Público que regulan cualquier proceso de carácter penal desde su inicio hasta su fin entre el Estado y los particulares.
La comisión de trabajo está integrada por representantes del Poder Judicial, el Ministerio Público Fiscal, la Asociación de Magistrados, el Colegio de Abogados, la Universidad Nacional de Córdoba y la Universidad Católica de Córdoba.
Aunque en las próximas semanas, y luego de la aprobación de semanas atrás en la Legislatura unicameral, se observarán algunos cambios, el trabajo aún es más profundo. Y para ello se comenzó a observar otras experiencias como, por ejemplo, la provincia de Neuquén.

Una reforma profunda

Desde principios de 2014, en la provincia del norte patagónico implementó un profundo cambio en el sistema judicial acelerando los procesos y plazos que maneja habitualmente la Justicia. Colegiatura de jueces, en lugar de juzgados; un único fiscal que comience y termine la investigación además de intervenir en el juicio posterior y la oralidad total del proceso son algunos de los puntos destacados de la experiencia neuquina.
Días atrás la comisión pro reforma del CPP estuvo en Neuquén recorriendo y conociendo el accionar de la justicia de esa provincia.
Según pudo conocer La Nueva Mañana los juristas quedaron bastante conformes con la visita que incluyó entrevistas con representantes del Tribunal Superior, la Fiscalía General y referentes de la Justicia local.
“Se trata de un sistema bastante moderno, ágil”, comentaron tras la visita de cuatro días. Sin embargo, la principal duda es cómo aplicarlo a la justicia cordobesa teniendo en cuenta que las causas judiciales, comparada con Neuquén, son hasta casi diez veces más en nuestra provincia. “Mientras que en Neuquén un fiscal participa entre 14, 15 juicios por año, en nuestras Cámaras del Crimen (que son 22 entre capital e interior) hay un promedio de un centenar de debates en el mismo período”, indicaron.
No obstante, hoy se plantea como una necesidad introducir cambios para poder brindar un mejor servicio al ciudadano.
“Esta es una vieja y anhelada aspiración en la Justicia de Córdoba. En el esquema que viene funcionando hoy en el Ministerio Público, por ejemplo, hay dos fiscales, uno que realiza la investigación (o instrucción) y otro que interviene en el juicio. No hay conexión ni coordinación entre ambos. Se trata de un desgaste, una pérdida de tiempo, que incluso muchas veces plantea diferencias de criterios y no favorecen a la pronta resolución del caso”, reconoció un operador judicial.

¿Fin del papeleo?

Uno de los mayores desafíos en el proyecto de reforma del CPP será terminar con los miles de expedientes que se acumulan por año en las oficinas judiciales de cualquier jurisdicción de Córdoba. Este es uno de los aspectos más interesantes del sistema neuquino ya que todo el proceso judicial, desde el inicio mismo, cuando se formulan los cargos al sospechoso, queda registrado en cinta de video y audio.
La oralización de todo el proceso (instrucción, juicio y posteriores audiencias de descargos) permiten tener el respaldo directo, evitando interpretaciones en quienes toman el testimonio y lo plasman en el papel como muchas veces ocurre hoy en Córdoba. En más de una oportunidad, tanto el acusado o el testigo, desconocen por error o por olvido -por el paso del tiempo- lo que declararon a horas del hecho. En este caso, la prueba sería irrefutable ya que lo dicho está grabado en primera persona.
“Estamos en una etapa de estudio y consideración de todo lo que hemos visto, y avanzamos en nuestro trabajo en ese sentido buscando hacer una justicia más ágil, cercana y justa para todos”, enfatizó uno de los miembros de la comisión pro reforma.

La experiencia patagónica

Desde enero de 2014 está en vigencia el nuevo Código Procesal Penal en Neuquén. La primer etapa es la preparatoria, donde un fiscal comienza la investigación del hecho. Esta etapa puede variar entre 30 a 150 días.
Si no hay personas detenidas, se efectúa una audiencia de formulación de cargos, en la que se le precisa al sospechoso por qué delito se lo va a investigar. Luego, el/la fiscal analizará si el caso va a juicio o si corresponde una solución alternativa como la mediación o la reparación.
Si la investigación tiene preso, se realiza una audiencia de control de detención y el fiscal luego define si el caso va a juicio o si corresponde una solución alternativa. La segunda etapa del proceso, es la intermedia: en audiencia, el fiscal plantea ante el juez la acusación, pide la apertura del juicio y ofrece las pruebas. En esta última instancia se resuelve si el imputado es responsable penal o no de haber cometido el delito.
Si el hecho por el cual se lo acusa prevé una pena mayor a 15 años, lo juzgará un jurado popular. Si la pena es menor, el juicio será oral y público con jueces técnicos.
El juez o los jurados, según el juicio que se haya realizado, resuelven si la persona es culpable o no. En caso afirmativo, se hace una audiencia con las partes y un juez profesional, para definir la pena.

LEY 8123 y el principio de oportunidad

Es el Código Procesal Penal de Córdoba. La Unicameral aprobó semanas atrás una modificación con respecto al cambio del artículo 59 del Código Penal, que era una deuda pendiente en el sistema judicial local. El mismo hace referencia al principio de oportunidad, es decir, un nuevo paradigma que para que el fiscal resuelva (con el consentimiento de la víctima) a través de una audiencia con el Juez de Control y el acusado, ambos presentes, detener el avance del proceso penal y aplicar una probation u otra sanción en casos de menor cuantía en la pena y que muchas veces “duermen” en alguna oficina judicial.
Esto no se aplicará en casos de violencia de género o cuando el acusado sea un funcionario público.
La reforma parcial también establece nuevos criterios para la definición de la prisión preventiva, la que será definida por el Juez de Control en una audiencia oral con las partes. Hoy estaba en manos del Ministerio Público.

DOS CARAS

-LO BUENO: La Policía Judicial de Córdoba es una institución auxiliar ejemplar que ha sido destacada en Argentina y otros puntos del planeta. En la mayoría de las provincias, como ocurre en Neuquén, la policía provincial es la colaboradora de la Justicia, lo que abre incógnitas sobre el resguardo de las pruebas.

-LO MALO: Los cortos plazos que establece el sistema judicial neuquino para avanzar en el proceso judicial pueden jugar en contra cuando existe dificultad de recolectar pruebas. Esto puede llevar a que la causa quede vacía e impune.

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