Tras caer con Bélgica, Argentina se prepara para enfrentar a Irán

Deportes 11/06/2017
El equipo de Velasco cayó este sábado ante los belgas por 3-2, con parciales de 23-25, 25-20, 25-23, 24-26 y 15-6. Hoy enfrenta a los locales desde las 13.40. La próxima semana, el equipo argentino se presentará en Córdoba.

La quinta presentación de la Selección Argentina en la Liga Mundial 2017 fue ante el sorprendente Bélgica, que llegaba al encuentro con una buena campaña en el Grupo 1 de la competencia. El equipo nacional tuvo momentos de gran juego y exigió a los europeos, pero finalmente fue derrota por 3-2, con parciales de 23-25, 25-20, 25-23, 24-26 y 15-6, en la continuidad de la Zona D1. Los 23 puntos de Santiago Darraidou no bastaron para el triunfo y hoy a las 13.40 (hora argentina), la Selección cerrará su campaña en Teherán ante el anfitrión Irán.

Muy metida arrancó la Selección, con Demián González variando mucho las salidas (incluyendo dos buenas bolas por 6, una y una con Poglajen y Quiroga) y volumen defensivo para un 8-7 inicial. Bélgica replicó con Van den Dries, pero el bloqueo nacional contuvo justamente al opuesto y luego Quiroga metió un ace para el 13-11. Poglajen, de contra y challenge mediante, firmó el 16-13, diferencia que Quiroga y Darraidou mantuvieron a 21-18, aun ante los embates de Bélgica. El final tuvo su dosis de suspenso: el saque de Van de Voorde complicó el pase nacional, pero un posterior error de Deroo, que requirió un nuevo pedido de challenge, sentenció el 25-23 celeste y blanco.

La ventaja argentina no deshizo la trama cerrada del encuentro: otra vez fue 8-7 el primer técnico, pero esta vez con Bélgica en control. De nuevo molestó Van de Voorde desde la línea de servicio, pero Argentina resistió desde el bloqueo y el punto a punto se mantuvo a 12-12. Ahí se disparó Bélgica, por 16-13 tras un bloqueo sobre Darraidou, pero el tiempo revitalizó a la Selección y Quiroga, desde el saque, logró el empate en 16. Sin embargo, la irregularidad continuó y, entre recepciones complicadas y bloqueos firmes de Bélgica, nació la desventaja del 23-19. Otro pase exigido provocó la infracción que le dio a los europeos el 25-20.

En términos de paridad inicial, no hubo dos sin tres en el set siguiente: 8-7 lideró la Argentina en la primera detención. Al rato, Bélgica hilvanó una racha de tres puntos, coronada por una contra quirúrgica de Rousseaux, y Velasco paró el juego en 13-10. También se repitió la historia a continuación, porque volvió a bajar el pase argentino y Darraidou de nuevo cayó ante el bloqueo rojo en 16-13. Deroo, devenido en opuesto, y Lecat, su reemplazo por la punta, construyeron el 18-14, pero empezó a remar la Selección desde el bloqueo. Así y todo, el ingresado Van de Velde le dio a Bélgica el 21-19 y el punto a punto lo favoreció: en la primera chance con ataque propio, Verhees remató por el centro el 25-23.

Una buena lectura de Poglajen en bloqueo generó que, por primera vez, hubiera una diferencia mayor en un comienzo de set: 8-6 para Argentina en el cuarto, en busca de la remontada. Sin embargo, la recepción continuó siendo un problema, castigada en este caso por el saque de Rousseaux, que dio vuelta la taba y puso a Bélgica 12-11. Ahí, el partido entró en un tramo extraño, con demoras por unas protestas del DT Heynen a la mesa de control, y Argentina se enfrió: dos veces lo pararon a Darraidou y Bélgica se alejó a 17-14. Otro episodio se dio en el descuento de Argentina a 20-19, ante un extenso reclamo belga por un use de Quiroga, y en esa atmósfera enrarecida la Selección llegó al 23-22 entre Crer y Solé. Con tensión elevada, Nicolás Bruno desenvainó un ace y materializó el tie-break, por 26-24.

Con el regreso de Van den Dries y una contra clave de Rousseaux, Bélgica logró la primera diferencia en el set decisivo, por 6-3. Justo antes del cambio de lado, el bloqueo europeo contuvo a Darraidou en una contra difícil y los números quedaron en 8-4. El tramo final del juego mostró a Rousseaux incontrolable y nuevos bloqueos, primero hacia 12-5 y después para el definitivo 15-6, tras un mal saque nacional en un set completamente adverso.

Te puede interesar