Villa Yacanto, el reverdecer de la naturaleza

Turismo 04/05/2017 Por
Atrás quedó para este pueblo del Valle de Calamuchita la postal sombría y gris que dejaron los incendios de 2013. Hoy resplandece como nunca antes en las aguas cristalinas de sus ríos y arroyos, el tapiz verde de su valle y parajes mágicos custodiados por el imponente Cerro Champaquí.
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1 / 3 - Las Tres Cascadas, una de las mejores postales que ofrece San Miguel de los Ríos.

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Entre bosques verdosos con extensos pinares que se tiñen de amarillo cada vez que los acaricia el sol, montañas surcadas por ríos mansos y transparentes, y un cielo puro y diáfano asoma Villa Yacanto, un pueblo que logró levantarse tras el desolador incendio que en septiembre de 2013 tapizó de gris más de 20 mil hectáreas de vegetación y destruyó una treintena de casas.

Distante a 122 kilómetros de la Capital cordobesa y apenas 30 kilómetros de Santa Rosa de Calamuchita, este paraíso natural que descansa a los pies de las Sierras Grandes y es paso obligado al Champaquí regala postales únicas en las que se respira la tranquilidad y la frescura del entorno serrano.

Una buena forma de recorrerlo es partir desde la Plaza de los Niños, donde cada fin de semana se reúnen los artesanos de la zona para ofrecer productos como dulces, hierbas, tejidos y cerámica. Apenas a unos metros se encuentra la Capilla Nuestra Señora de la Merced, un oratorio con paredes de calicanto y adobe que data de 1877 y es el más antiguo del Valle de Calamuchita.

Si lo que se busca es tentar el paladar, nada mejor que detenerse en el comedor de Doña Custodia (el más antiguo del pueblo) o el restaurante Los Aljibes, para disfrutar de empanadas, pastas artesanales, cabrito y trucha serrana. Durante la tarde, la cita obligada es Puro Antojo, una casa de té que justifica su nombre en las exquisitas variedades de alfajores artesanales que elaboran Mary y Gustavo, dos santafesinos radicados en Córdoba desde 2003 que hicieron del sabor, la calidad y la pasión sus mejores ingredientes.

La misma sensación se experimenta en el Complejo de Cabañas Los Linderos, donde el reconocido chef santafesino Lucio Marini sorprende a los visitantes con platos deliciosos como jabalí con puré de naranja y zanahoria, y ensalada de cuscús.

Circuitos naturales

Si de algo puede vanagloriarse Villa Yacanto es de contar con joyas naturales tan variadas como encantadoras. Un ejemplo es el denominado “Sendero de la Hilacha”, un paseo interpretativo y de reconocimiento por la flora autóctona del lugar como vira vira, marcela, tabaquilo, romerillo y orco molle, entre otras hierbas.

A seis kilómetros desde la plaza central hacia el norte se llega a San Miguel de los Ríos, un valle surcado por las aguas claras de los ríos San Miguel y Tabaquillos, que en uno de sus brazos cuando salta encajonado entre las piedras formando piletas naturales da lugar a “Las Tres Cascadas”, circuito al que se accede luego de atravesar el “Camino de Los Robles” (conocido por los locales como “Bosque de los Estudiantes”).

Según explica Gabriela Rodríguez, secretaria de Turismo de Villa Yacanto, lejos de ser un destino de paso, San Miguel de los Ríos requiere un par de días para ser recorrido y una opción para hospedarse es la Hostería San Miguel.

Se trata de un complejo boutique recientemente inaugurado y atendido por sus propios dueños, que cuenta con siete habitaciones y un restaurante que ofrece desayunos de campo con pan casero y dulces elaborados artesanalmente, además de deliciosos almuerzos como pastas y tartas de postre.

El Durazno, un paraje mágico

Ni bien uno ingresa a Yacanto, hacia la izquierda un camino de ripio de ocho kilómetros conduce a El Durazno, la perla de Calamuchita que se asienta sobre el río que le da nombre y cuyo cauce se caracteriza por adoptar diferentes formas, mientras en torno al vado de ingreso corre manso, en el tramo conocido como “Los Cajones” forma saltos, cascadas y ollas profundas.

Por la intensidad de los tonos verdes de la vegetación que se amalgaman a la perfección con las construcciones hechas de madera y sus callecitas angostas de tierra entre extensos pinares, este es un paraje de ensueño.
En él viven apenas unas 50 familias, muchas de las cuales decidieron escapar del ajetreo de la ciudad para asentarse en un lugar que brinda tranquilidad y amplias comodidades para el turista (cuenta con complejos de cabañas, casas de alquiler, campings y hasta un hotel boutique) además de auténtica gastronomía regional que bien puede degustarse en la Posada El Durazno.


Ascenso al techo de Córdoba

Para la excursión (de día completo) al cerro Champaquí se debe llegar en 4x4 al cerro Los Linderos, y desde allí iniciar una caminata de unos 40 minutos hasta la cumbre. Se recomienda llevar ropa cómoda, abrigo y calzado deportivo, protector solar y gorra, precisa Adrián Martínez, guía de montaña. El precio de la excursión es de $ 1.200 por persona; la ofrecen las empresas Oscura Overa y Los Cuatreros del Durazno.


Datos útiles 

Cómo llegar. Desde Córdoba por la ruta provincial 5 hasta llegar a Santa Rosa de Calamuchita y desde allí se toma la ruta provincial 228.

Distancia: 122 kilómetros. Desde la Terminal de Ómnibus empresa Pájaro Blanco hasta Villa General Belgrano $ 125 y desde allí hasta Villa Yacanto $ 98.

Dónde alojarse. En Villa Yacanto, las cabañas del Complejo Los Linderos cuestan $ 2.200 para seis personas, $ 1.800 para cuatro, $ 1.500 para dos, con desayuno incluido. Hostería San Miguel para dos personas con desayuno entre $ 900 y $ 1.200. En el camping Posada El Durazno la parcela cuesta $ 60 por día, $ 120 por persona para acampar y $ 50 para pasar el día. Los menores de 3 años entran gratis y los de 12 pagan la mitad.

Para mayor información: llamar a la Dirección de Turismo al 03546-15515077, ingresar en www.villayacanto.com y www.villayacanto.tur.ar, o escribir a [email protected] y [email protected]

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