Prisión perpetua para el femicida de la maestra jardinera

Sociedad 26/08/2016
Mauro Bongiovanni fue condenado a cadena perpetua por el crimen de su ex esposa, María Eugenia Lanzetti. El fallo fue por mayoría del tribunal integrado por jurados populares y miembros de la Cámara del Crimen de San Francisco. La defensa fracasó en su intento de declararlo inimputable.
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Bongiovanni fue condenado por femicidio - Tras la lectura del fallo que lo condenó a cadena perpetua, Mauro Bongiovanni abandona la sala de audiencias acompañado por su abogado, Felipe Trucco.

El juicio por uno de los femicidios más aberrantes de los últimos tiempos tuvo este viernes su capítulo final al conocerse la sentencia que condenó al empresario sanfrancisqueño Mauro Bongiovanni a prisión perpetua.

El acusado fue declarado responsable de los delitos de homicidio doblemente calificado por el vínculo y por violencia de género, desobediencia a orden judicial y portación de arma de uso civil sin autorización.

El hecho cobró notoriedad porque el asesinato se produjo el 15 de abril de 2015 en el jardín de infantes "Estrellitas traviesas", en donde trabajaba María Eugenia Lanzetti, frente a los niños que asistían a ese centro educativo.

El fiscal de Cámara Víctor Pezzano consideró que si bien Bongiovanni es "una persona enferma, impulsiva y posesiva", actuó con plena conciencia de sus actos al perpetrar el asesinato.

El acusado estuvo internado varias veces y luego con un tratamiento ambulatorio que no fue cumplido por él.

Todo se desencadenó a partir de la crisis que sufrió tras la agresión que cometió sobre su esposa, la que derivó en la separación de la pareja y la orden de restricción para acercarse a ella.

En su alegato, Pezzano remarcó que la estrategia de la defensa era poner al acusado en el rol de víctima de una patología psíquiátrica que lo transformaba en inimputable. Sin embargo, apelando a los testimonios recogidos en la causa y a lo largo de las audiencias, consideró probado que "tenía conciencia, quiso matar y lo hizo."

El dictamen estableció que el Servicio Penitenciario deberá garantizar que Bongiovanni siga recibiendo el tratamiento para su patología psiquiátrica.

Bongiovanni pidió perdón por el crimen

Al hacer uso de la última palabra, Mauro Bongiovanni expresó: "No pude... No sé qué me pasó en la cabeza. Lamento mucho lo sucedido". Su disculpa fue dirigida hacia los dos hijos que tuvo con Marita, su familia y toda la sociedad sanfrancisqueña.

A lo largo de las audiencias, el imputado se quebró en varias ocasiones, llorando desconsoladamente mientras escuchaba los testimonios que se presentaron en la sala. En varias ocasiones cruzó su mirada con la de su madre y sus hijos, que en todo momento estuvieron sentados a pocos metros de él.

El defensor cuestionó las políticas de violencia de género

El abogado Felipe Trucco expresó en su alegato que la sociedad y las instituciones deben revisar la política sobre violencia de género. Además cuestionó la seriedad de las pericias que se realizan en casos de agresiones intrafamiliares, apuntando que "respetar las garantías no es un tema menor."

Respecto a su defendido, aseveró que "no tuvo contención por parte del sistema", por lo que su salud se fue deteriorando tras la separación de su mujer y sucesivos episodios denunciados por la víctima, transformándose en "una bomba a punto de estallar."

Al pedir la declaración de inimputabilidad, el letrado enfatizó que "es un derecho humano que se lo asista en una institución para su tratamiento."

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