Alta despedida de Aerosmith en Córdoba

Cultura & Espectáculos 06/10/2016
La legendaria banda de Boston reunió a 25 mil rockeros en la cancha de Instituto, con un show delirante y eléctrico. Su repertorio fue amplio y cautivador. El último paso de la banda por Argentina no se privó del amor de los cordobeses.

Los vecinos de Alta Córdoba pasaron una noche atípica, por la multitud que invadió desde temprano las calles y los pasajes del barrio, con camperas de cuero y remeras oscuras, población espontánea que rogaba por un poco de rock. Y bueno, la sede de la congregación fue la cancha de Instituto, donde el tradicional grupo Aerosmith brindó a su comunidad una de sus últimas homilías, en el marco de su gira de despedida, que tuvo a Argentina y a Córdoba como punto de paso ineludible.

A sus 68 años, la garganta de Steven Taylor luce impecable, como para un par de años más buscando contagiar con sus alaridos líricos. Todo un personaje, acompañado de aquel showman con guitarra llamado Joe Perry, las dos caras representativas de legendaria banda de Massachussets. El único antecedente del grupo fue en el Estadio Córdoba, en el '94, apenas convocado a 8 mil espectadores con suerte. 23 años juntaron a dos generaciones, con un "sold out" desde temprano, con 25 mil almas que aplaudieron a rabiar cuando con "Love in the elevator" contagió de euforia a todo el ambiente.

Por momentos Taylor renegó con el sonido, sobre todo con el volumen, y tras una serie de ajustes, todo volvió a la normalidad. También tuvo que esforzarse para que la muchedumbre lo interpretara en algunos de sus improvisados movimientos buscando aplausos y bises. Al final la transmisión y comunicación fue perfecta. "Crying", "Creazy", "Living on the edge", "Rag Doll", ya habían vuelto delirantes a todos. HUbo tiempo para armónicas y maracas, instrumentos decorativos que siempre le dieron color a sus interpretaciones. "Dude, looks like a baby" alteró el sistema junto a "Walk this way", y todos se abrazaron cuando sonó la canción de la película "Armaggedon", "Dont Wanna miss a thing".

Córdoba no les dio asilo y afecto. Fue común ver a los músicos en redes sociales posando con funs mientras paseaban por Nuevocentro shopping, y cuando se aproximaba el final, desde las pantallas mostraron escenas donde Perry caminaba como un traseúnte más por la Catedral, por la peatonal de la calle 25 de mayo tomando café sentado en las esccalinadas, y junto a la estatua del poeta Daniel Salzano, en bar Sorocabana. Como hijo adoptivo, naturalizado cordobés. El cierre tras el bis fue con "Dream On" y "Sweet emotion", aunque lo emotivo tuvo que ver con el homenaje de la Municipalidad, que le otorgó a Aerosmith las llaves de la ciudad, como para que pasen cuando quieran y se sientan dueños o parte. Y quizás no fue necesario, para ellos siempre estará la puerta abierta.

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