Mujeres que escriben con la voz de las que fueron silenciadas

“Las otras mujeres: indias, mestizas e inmigrantes”. El tema será abordado esta tarde por la escritora marplatense Gabriela Exilart y la cordobesa Graciela Ramos. A las 18.30 en el Museo de Bellas Artes Evita Palacio Ferreyra.
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1 / 4 - Graciela Ramos es la autora de

Unas debieron sufrieron el desprecio, el destierro, la persecución y portar la raza como un estigma. Las otras, años después, tuvieron que dejar atrás la tierra, la cultura y las raíces para forjarse un futuro en medio de la miseria. Parte de la historia de nuestra patria está construida por estas mujeres: indias, mestizas e inmigrantes. Leer sobre ellas es tan atrapante, que en los últimos tiempos la literatura -y en especial el género histórico-romántico- las han transformado en protagonistas inolvidables. En esa línea, las escritoras Gabriela Exilart (autora de novelas como “Por la sangre derramada”) y la cordobesa Graciela Ramos (que este año editó “Los amantes de San Telmo”) serán las disertantes de la charla “Las otras mujeres: indias, mestizas e inmigrantes”.

Gra Ramos

La actividad -organizada por la Agencia Córdoba Cultura en forma conjunta con Babilonia Literaria- se realizará esta tarde a las 18.30 en las instalaciones del Museo de Bellas Artes Evita Palacio Ferreyra (Avda. H. Irigoyen 511).

En el marco del ciclo “Literatura y Bicentenario: Mujeres que hicieron historia”, las autoras dialogaron con La Nueva Mañana sobre este tema que las reunirá en una mesa común.

-En la charla de hoy van a referirse por un lado a las indias y mestizas, y por el otro a las inmigrantes. ¿Encuentran algún punto en común en las historias de estos dos grupos sociales? 

-Gabriela Exilart: Las mujeres en la historia, tanto las indias como las mestizas e inmigrantes, han tenido como lugar común el trabajo precarizado y mal pago, además de tener que enfrentarse siempre con esa situación de inferioridad y escasez de derechos.

En cuanto a las diferencias, por lo general las mujeres indias y las mestizas formaban parte de lo que se dice el trabajo doméstico en casa de familias españolas, recibiendo a cambio comida y hospedaje, ya sea como sirvientas, nodrizas o cocineras. Eso se daba con mayor frecuencia con mujeres sin hijos, porque las que eran madres tenían más restringido el ingreso.

Las mujeres pobres en cambio, en cuya franja se hallaban por lo general las inmigrantes, entraban en el mercado laboral como trabajadoras independientes, ya sea como lavanderas, costureras, tintoreras, enfermeras, tejedoras, bordadoras, a cambio de un salario.

Además, las inmigrantes debieron aceptar que perdían la clase social de sus comunidades de origen pasando a formar parte la plebe. Las indias por su parte perdían su individualidad étnica pasando a ser indias simplemente.

En la Historia las mujeres siempre perdían.

Gaby Exilart

-Graciela Ramos: En mi novela "Los Amantes de San Telmo", Sayen es una niña de nuestros pueblos originarios que vive todo lo que fue la Campaña del Desierto. Al llegar a Buenos  Aires comparte parte de su vida con Vitorio, hijo de inmigrantes italianos.

El punto en común de todas estas mujeres es que eran incorporadas al servicio doméstico. Eran mujeres confinadas al trabajo. 

-Graciela habló sobre Sayen, protagonista de su última novela, pero lo cierto es que en muchos de sus libros hay personajes femeninos mestizos. ¿Qué es lo que tienen de atractivo a nivel literario? 

-G.R.: No lo sé… Pero no solo escribo sobre mujeres, sino también sobre hombres indios, negros, inmigrantes… Todos ellos siempre están en mi lápiz tratando de contarme sus historias y a mí me encanta escucharlos.

-G.E.: En la mayoría de mis novelas las protagonistas son mujeres, porque creo que merecen ser reivindicadas, puestas en escena. Es necesario mostrar cómo la mujer, que siempre estuvo en desventaja en cuanto a derechos y oportunidades, pudo en algunos casos salir adelante.

La lucha de la mujer es maravillosa, y aunque no me considero feminista creo que su fortaleza en todo tipo de situaciones es para admirar, imitar y resaltar.

-¿Cuáles consideran que han sido los mayores inconvenientes que ha debido tolerar la mujer mestiza en nuestro país? (en toda época). 

-G.E.: Creo que la obediencia, ya fuera paterna, del marido o de la sociedad toda. La voz de la mujer era la última en ser escuchada, no era consultada para las decisiones, debía acatar al padre o al marido.

El tema del color de la piel también fue una barrera que dividía, que limitaba, la cual sumada a la condición de inferioridad de la mujer se convertía en un gran escollo para el desarrollo de su vida y su evolución en la sociedad.

Hoy se ha evolucionado bastante, aún así creo que a la mujer todo lo cuesta un poco más que al hombre.

-¿Y las inmigrantes?

-G. R.: Uff, la valentía, la fuerza de esas mujeres para dejar todo (familia, bienes, cultura)  y embarcarse en una aventura totalmente desconocida sin saber qué había del otro lado. Eran muy jóvenes y también muy fuertes. Las admiro. Recorro sus historias en las fotos: esos vestidos grises, botines o zapatos toscos, pañuelos grises en sus cabezas. Sus expectativas pisoteadas. Sus ilusiones rotas. Sus esperanzas perdidas... Deben haber sido situaciones muy duras y difíciles de aceptar. 

-Siendo dos referentes del género, ¿creen que la novela histórica ha servido para poner en valor el rol de estas y tantas otras mujeres de nuestro pasado? 
- G.E.:
Sí, por supuesto, porque era necesario un enfoque integral que resaltara el rol de la mujer en la historia. Nosotras también hicimos la historia, sólo que nuestras voces en la mayoría de los casos han sido silenciadas. Por lo general sólo se conmemoran hechos protagonizados por hombres que dieron todo por la patria, olvidando a las tantas mujeres que lucharon codo a codo con ellos desde sus distintos lugares. Las novelas rescataron del olvido a muchas de ellas. La literatura humanizó a nuestros héroes y nos mostró también que no estaban solos. 

Por la sangre derramada

-G.R.: Todas las autoras del género -cada una en su estilo- han dado voz a más de una de éstas mujeres olvidadas. En algún lugar de mi corazón creo que se lo debemos, creo que es una forma de devolverles algo. 

Al poner sus historias en las manos de todos, las estamos haciendo renacer. Y eso es algo importante porque la mayoría de nosotros venimos de alguien que algún día y por allá lejos se bajó de un barco... 

 

Sobre la charla

Gabriela Exilart y Graciela Ramos serán protagonistas de una nueva jornada del ciclo “Literatura y Bicentenario: Mujeres que hicieron historia”. La actividad está programada para esta tarde a las 18.30 en el Museo de Bellas Artes Evita Palacio Ferreyra.

La entrada libre y gratuita.

Los amantes de San Telmo

Fernanda Pérez

fperez@lmdiario.com.ar

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