EE.UU.: no conmutarán la pena de Víctor Saldaño, el cordobés condenado a muerte

Mundo 18/03/2017
Este viernes fue la audiencia especial de la CIDH donde el abogado del detenido dijo que "no lo admiten abiertamente, pero no acatarán la resolución".
victor saldaño

Este viernes en la audiencia convocada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), de la Organización de Estados Americanos (OEA), los abogados del Departamento de Estado no dieron señales de que se cumplirá la orden de conmutar la pena y enviar a un psiquiátrico al cordobés Víctor Saldaño.

En diciembre la CIDH planteó que las condiciones de detención "crueles e infames" afectaron la salud mental del preso y enfatizó que se usaron preguntas "sobre la raza y origen nacional" para establecer su "peligrosidad futura".

La primera condena a muerte fue anulada por la Suprema Corte Federal porque usaba la raza como argumento. Fue condenado una segunda vez. Lleva 21 años en el corredor de la muerte. El habeas corpus que impedía su ejecución venció el año pasado.

La CIDH recomendó a Estados Unidos que le conmutara la pena y lo sacara del "corredor de la muerte" y además se encuentra elaborando un informe sobre la situación física y mental del preso cordobés. Es probable que la próxima semana éste se publique por lo que estima que habrá un "impacto internacional" por la "solidez y dureza del texto, tanto en lo jurídico como en lo político".

"Estados Unidos insistió en su vieja defensa de que el sistema judicial tiene capacidad para corregir sus errores -dijo el abogado de Saldaño, Juan Carlos Vega-. No lo dicen abiertamente, pero no van a cumplir la sentencia de la Comisión".

A pesar de todos los intentos de la CIDH, lo cierto es que el gobierno de Texas puede ordenar la ejecución en cualquier momento, mientras que el Gobierno federal podría impedirla.

El hecho

Cuando se fue de la casa de su madre, Víctor Hugo Saldaño tenía 17 años y soñaba con conocer el mundo. Después de recorrer toda América Latina entró por vía clandestina a los Estados Unidos y allí trabajó de lavacopas, carpintero, jardinero, y cualquier changa que no exigiera papeles. Hasta que recaló en ciudad de Plano, Texas, donde la marginalidad y la borrachera -según su propio testimonio- lo llevaron a cometer un asesinato. Por ese crimen espera, desde hace 21 años, una inyección letal en el corredor de la muerte de una cárcel texana. 

Saldaño tenía 23 años cuando el 25 de noviembre de 1995 asaltó y mató, junto a un cómplice mexicano, a Paul Ray King, un vendedor de computadoras. Ambos fueron detenidos y el mexicano Jorge Chávez fue condenado a cadena perpetua, pero en el juicio de Saldaño gravitaron otros factores, que aparecen en el documental gracias al registro de su interrogatorio. No tuvo abogado y nadie le advirtió que todo lo que dijera podía ser usado en su contra.

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