“Las vidas de Alexis Sánchez, Arturo Vidal o Gary Medel podrían generar más de una novela”

Dialogamos de fútbol con el chileno Diego Zúñiga, una de las plumas más prometedoras de la literatura latinoamericana.
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Zúñiga obtuvo premios como el Roberto Bolaño, Beca Creación Literaria del Consejo de Cultura y Las Artes, en 2008, y Juegos Literarios Gabriela Mistra

Desde el otro lado de la cordillera hay una pluma joven que se está destacando con un estilo particular. Y con sus textos se anima a jugar a la pelota. Diego Zúñiga es su nombre, escritor y periodista chileno que su distinción es un aire fresco en la literatura latinoamericana. En su prosa le gusta llevar al lector a involucrarse, lo hace volar en la imaginación más allá de lo escrito. En esta propuesta de PENSAR EL FÚTBOL, se dialogó con este fanático de la Universidad Católica y autor de la premiada novela Camanchaca.


- En mi reciente viaje a Chile compré "Todos es cancha”. ¿Cómo surgió este libro?
- El libro surgió a partir de la idea de Andrea Viu, editora de Alfaguara, quien decidió armar esta antología, a propósito que se venía el mundial. Andrea contactó a los autores y les pidió un relato de fútbol. Así nació “Todo es cancha”.

- A Soriano no le gustaba escribir con música, a Braceli, por su parte sí. ¿A vos, por ejemplo, qué contexto te ayuda a escribir un cuento o en qué contexto escribiste Tierra de campeones?
- “Tierra de campeones” fue un cuento por encargo, y me gustó la idea. Hace rato que quería escribir un cuento sobre fútbol, así que no dudé en aceptarlo. Además, fue en la época en que estaba escribiendo “Soy de Católica”, entonces estaba muy en sintonía. De hecho, incluí el cuento en ese libro. Pero nada. No tengo todo el tiempo que quisiera para escribir, entonces cuando lo encuentro, ya está. A veces hay música, a veces no hay nada. Me gusta que encima del escritorio haya libros, claro. A veces hojeo, a veces robo una frase, y así se va armando la historia.

- A propósito, ¿Hay muchos Freddy en Chile?
- Sí, seguro que hay muchos Freddy acá en Chile y supongo que en todo Latinoamérica. Ese futbolista excepcional que, por diversos motivos, nunca logra consagrarse. Yo creo que en todos los equipos hemos visto algún Freddy, por eso me interesaba retratar esa figura, que también puede ser la figura de un artista: gente con un talento increíble y que por razones difíciles de explicar se pierde.

- ¿Crees que las historias de vida de Alexis Sánchez y Arturo Vidal podrían generar en un futuro una novela? o, hay algún personaje futbolístico en Chile que sea justo para un texto de esa características, como lo podrían ser Maradona o Garrincha?
- Sin duda que las vidas de Sánchez y Vidal, o la de Medel, podrían generar más de una novela. Por estos días, de hecho, se estrenará una serie de televisión que se llama “Príncipes de barrio”, que habla justo de esto: jóvenes de escasos recursos que les cambia la vida gracias al fútbol.

 ¿Hay tradición de literatura sobre fútbol en Chile?
- No mucha, la verdad, comparándola con la ustedes, por ejemplo. Creo que hay una tradición más fuerte en la crónica. Pienso, por ejemplo, en uno de los buenos últimos libros sobre fútbol que se publicaron acá: “Niños futbolistas”, de Juan Pablo Meneses. Es un libro que aborda todo el tema de la compra y venta de jugadores jóvenes en Latinoamérica. Si bien se acerca al fútbol desde un tema económico, se nota que a Meneses le gusta el fútbol y que lo sabe narrar.

- En Argentina tuvimos a Fontanarrosa y Soriano como los grandes referentes de la literatura y el fútbol, y ahora a Eduardo Sacheri. En Chile, entonces ¿no tienen un referente de éste tipo de literatura?
- No sabría decirte. No hay una figura como la de Fontanarrosa o Soriano por estos lados. Es un vacío.

- Me dices que no hay tanta literatura futbolera en Chile. ¿Por qué crees que es así, por qué hay ese "vacío" que decís?
- Yo creo que no somos un país tan futbolizado como Argentina, por ejemplo, y supongo que eso influye en todo esto. También es cierto que la narrativa chilena es algo más solemne y eso también influye.

- ¿Cuál es el jugador de fútbol más emblemático de Chile?
- No sé si hay una respuesta tan categórica. Creo que habría que mencionar a Elias Figueroa, Sergio Livingstone, Carlos Caszely, Iván Zamorano, Marcelo Salas, seguro que se me escapan varios nombres

- Entiendo que sos hincha de la Universidad Católica, que tiene al arquero cordobés Constanzo, ¿Qué sensaciones tenés sobre él?
- Es un buen arquero Costanzo. Tiene experiencia y creo que eso ha ayudado. Además, en los últimos meses le ha tocado jugar mucho, pues el arquero titular y uno de los referentes de Católica, Cristopher Toselli, está lesionado. Pero Costanzo ha estado a la altura.

- Leí que te gustaba mucho Pipo Gorosito y el Beto Acosta, ¿qué significó para el fútbol chileno ambos jugadores?
- Para el fútbol chileno significó haber tenido a dos de los mejores jugadores argentinos de esos años –mediados de los 90-, lo que no es poco. Le dieron mucho nivel al campeonato. Marcaron una época. Cuando se habla de refuerzos extranjeros que han aportado al fútbol chileno, los nombres de Gorosito y Acosta son ineludibles. Esa Universidad Católica en la que jugaban el Pipo y el Beto es una de las más recordadas, a pesar de no haber sido campeones.

- Tengo entendido que te gusta mucho Bolaños, más allá del cuento Bubba, existe alguna otra relación de este gran escritor con el fútbol?
- Me acuerdo de una anécdota que contó alguna vez en una entrevista: era el Mundial de Chile de 1962 y la selección brasileña estaba alojándose cerca de donde vivía Bolaño. Entonces, dice que conoció a Pelé, a Garrincha y a Vavá, que iba a ser uno de los goleadores de ese mundial. Y cuenta que compartió con los jugadores y que le atajó un penal a Vavá. “Para mí es la mayor hazaña que he hecho: ¡le atajé un penal a Vavá”, dijo Bolaño. No sé si la anécdota es verdad, pero me gusta creer que sí.

- Si tuvieras que recomendar tres cuentos futboleros, cuáles recomendarías y por qué.
- Más que cuentos, me gustaría recomendar una novela que leí hace poco y que me gustó mucho. Se llama “El regate”, de Sérgio Rodrigues, un autor brasileño que publicó Anagrama el año pasado. La novela es muy buena y tiene un comienzo genial. Parte narrando esa jugada magistral que hizo Pelé en el Mundial de 1970, cuando se pasa al arquero uruguayo Mazurkiewicz con un amague impresionante y a va a hacer el gol, pero falla por muy poco. Por la sola descripción de esa jugada, ya vale la pena leer la novela.

(*) Entrevista rescatada de la desaparecida web de La Mañana de Córdoba. Fue publicada originalmente el  26 de febrero de 2015.

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