La Audiencia del Rechazo

Opinión 03/03/2017 Por
Cuando finalizó el discurso del Intendente en la apertura de Sesiones 2017 del Concejo Deliberante, muchos ratificamos lo que ya asomaba como certeza: el radicalismo no quería participación vecinal en la Audiencia Pública por el pliego de licitación del Servicio Público de Higiene Urbana.
SURRBAC

Cuando finalizó el discurso del Intendente en la apertura de Sesiones 2017 del Concejo Deliberante, muchos ratificamos lo que ya asomaba como certeza: el radicalismo no quería participación vecinal en la Audiencia Pública por el pliego de licitación del Servicio Público de Higiene Urbana. Exacto, por el tema basura. El Jefe Comunal sabía que miles de cordobeses y cordobesas lo estaban mirando y escuchando, pero no hubo siquiera una mínima invitación a dicha instancia abierta, única chance para la comunidad de expresar su voz en relación a la recolección de residuos, al barrido, al enterramiento, al reciclado, etc. Mestre no se olvidó de hacerlo, la omisión fue muy calculada. Perciben –él y sus funcionarios- el enorme descontento social que hay en torno a la prestación que realizan las empresas Lusa y Cotreco. La consigna, entonces, fue clara: “hay que vaciar la audiencia”. Y así lo intentaron. La difusión oficial fue nula. No hubo propaganda televisiva, avisos por redes sociales o cartelería en vía pública. Su objetivo era que esta instancia pasara rápida y sigilosamente, como un mero trámite formal, para en algunos días dar aprobación definitiva al contrato que entregará el servicio por 10 años –casi de seguro- a esas mismas dos empresas antes mencionadas. 

No pudieron. Desde hace días percibíamos esta estrategia e hicimos un gran esfuerzo, junto con muchas otras instituciones y organizaciones sociales, para animar a los vecinos a inscribirse y contar lo que pasa en su barrio con este servicio. Pese a todos los pronósticos e intentos de desinflar la convocatoria, la lista de oradores cerró con más de 50 inscriptos. Un buen número para este tipo de espacios de participación, con un componente muy variopinto: centros vecinales, ONGs, Sindicatos, técnicos en higiene urbana, profesionales universitarios de distintas disciplinas, vecinos y vecinas de a pie.

Un auditorio crítico con la política oficial

A las 15.30 horas, en el CPC de monseñor Pablo Cabrera, la Presidenta del Concejo Deliberante dio por iniciada la Audiencia Pública. Lo hizo en un marco de tensión porque el gremio de los recolectores (Surrbac), realizó una movilización masiva exigiendo reglas claras en el Convenio Colectivo de Trabajo que regirá la relación laboral entre los trabajadores del sector y las empresas. Una demostración de fuerzas que adhirió un ingrediente más a una instancia, ya de por sí, muy tensa en lo político.

Pero el dato central de lo ocurrido ayer habita en lo acontecido con la lista de oradores. De los más de 50 inscriptos, todos, excepto uno, nos expresamos tajantemente en contra del pliego de licitación y de la prestación íntegra del servicio en manos de los privados. No hay exageraciones, fue numéricamente así: todos, excepto uno. Desde distintas ópticas, hubo una batería de críticas a la política actual del radicalismo en materia de higiene urbana. Desde el año pasado con los integrantes de nuestra Fundación, tomamos como práctica sistemática la asistencia a todas las audiencias públicas municipales y jamás habíamos visto una tan desfavorable al oficialismo como lo fue esta. La Red Ciudadana Nuestra Córdoba inició la lista de oradores marcando falencias técnicas del pliego vinculadas, sobre todo, al reciclado y enterramiento. Luego los centros vecinales de barrios Marechal, Alberdi y Bajada de Piedra, y otros vecinos sueltos, indicaron fallas en las frecuencias, la desaparición de la  recolección diferenciada entre residuos secos y húmedos, y el peligro ambiental de los basurales a cielo abierto. Más tarde, el ex Presidente de la CReSE, Eduardo García, explicó que el mismo servicio que prestaba una sola empresa (CReSE) hasta 2011, ahora lo llevan adelante 7 prestadoras distintas por un costo 5 veces superior.

FOTO BASURAL A CIELO ABIERTO 1

Por nuestra parte, fuimos  a proponer una Comisión Evaluadora Anual (CEA), que determine año a año si las empresas que resultan ganadoras de la licitación, cumplen o incumplen con las exigencias establecidas en el contrato. La misma estaría integrada por dos  miembros del Ejecutivo Municipal, pero se agregan: un miembro de la UNC (por ejemplo del IIFAP), un miembro en representación de Organizaciones de la Sociedad Civil (podría ser Red Ciudadana Nuestra Córdoba), y un miembro en representación de los Centros Vecinales. La idea de sumar actores al control del cumplimiento efectivo del pliego, tiene su raíz en el escaso, por no decir inexistente, seguimiento que ha venido realizando la Municipalidad a las empresas concesionarias del servicio. En caso de que la CEA evaluara que las empresas han cometido faltas graves, el Intendente quedaría habilitado para rescindir el contrato de manera unilateral sin pago de indemnización. Esto es porque tememos que, al igual que en el sistema de transporte, el pliego plantee una prestación de ensueño pero que luego en los hechos concretos los privados no cumplen ni mínimamente.  Entonces, ¿cómo confiar en que van a asumir con 40% de la flota de camiones 0Km si en 5 años no se ha comprado un sólo camión? ¿Cómo asegurarnos que va a haber recolección diferenciada si luego de 2012 fue extinguiéndose paulatinamente? ¿Cómo vamos a cerciorarnos de que se compren a tiempo todos los contenedores que establece el pliego? La respuesta es controlando. Y ese control no debe estar sólo en manos del Ejecutivo. Volveré sobre esto en el final.

El dato de color: el único apoyo que recibió el oficialismo fue de parte del Centro Vecinal de Nueva Córdoba, zona que tiene serios problemas con este servicio.

Basura muy cara 2

Sobre la participación ciudadana y el Rol del Estado

El radicalismo quedó expuesto. Decidió confeccionar el pliego en acuerdo únicamente con los empresarios en vez de convocar a la comunidad toda, para diseñar de la manera más integral posible, la política de higiene urbana. Y no sólo eso, sino que, posteriormente, intentó vaciar de manera deliberada la única instancia de opinión ciudadana antes de la votación definitiva. Una doble actitud lamentable, que dice mucho sobre esta gestión. La respuesta de los diversos actores que hicieron uso de la palabra fue contundente: hubo un rechazo casi unánime al servicio privatizado.   

En ese marco y por último, quisiera rescatar una idea que apareció en todas las intervenciones y me parece digna de subrayar por su valor simbólico para las transformaciones futuras. Todas las alocuciones otorgaron al Estado un lugar centralidad insustituible. No es poco, constituye un piso de debate ciudadano sobre la gestión municipal, que entusiasma y permiten pensar en otros modelos de ciudad más inclusivos y eficientes. La necesidad de recuperar un Estado fuerte en lo local fue una demanda repetida hasta el hartazgo. Un Estado que sea protagonista en la planificación de los servicios, que convoque a todos los sectores, que escuche y promueva, que controle y gestione poniendo por delante el criterio del acceso y la calidad para el usuario, al de la rentabilidad y el máximo beneficio para el empresario. Hay un enorme hartazgo con respecto a los abusos que cometen los privados que tienen a su cargo servicios vitales para los cordobeses y cordobesas.  En esta audiencia pública, tal vez sin querer, encontramos la punta del ovillo para empezar a construir esa Córdoba cimentada en el bien común, y sus claves son: la participación ciudadana y la necesidad de una Estado cada vez más fortalecido. 

 

(*) Presidente de la Fundación Córdoba de Todos.

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